El poder de asumir la intención positiva
Asumir la intención positiva transformó la manera en que manejo las decisiones desconcertantes en el trabajo: es el requisito previo para empoderar a los equipos y evitar la trampa del control centralizado.
Hace poco un amigo me preguntó sobre mi manera de manejar las diferencias culturales y las formas de trabajar entre países y regiones. El contexto era este: trabajando en una corporación multinacional, a menudo nos encontramos con decisiones tomadas por colegas en otros mercados que nos dejan perplejos, o que incluso parecen una locura a primera vista.
He estado ahí muchas veces. Y tengo que admitir que mi primer instinto no siempre fue generoso.
La vez que me equivoqué
Hace unos años, uno de nuestros equipos de país lanzó una campaña que, sobre el papel, parecía una idea terrible. El targeting estaba mal, la asignación de presupuesto no tenía ningún sentido para mí, y el creativo no se parecía en nada a lo que habíamos acordado a nivel regional. ¿Mi reacción inicial? Estaba convencido de que o no habían entendido el brief o simplemente no les importaba.
Redacté un correo con un tono bastante contundente. Por suerte, lo dejé reposar.
Al día siguiente, llamé al equipo local en cambio. Resultó que tenían información sobre un movimiento de la competencia que los que estábamos a nivel regional desconocíamos. Sus decisiones "locas" eran en realidad una respuesta inteligente y rápida a las condiciones del mercado local. Si hubiera enviado ese correo, habría dañado la relación y habría quedado como un tonto en el proceso.
Ese momento cambió mi forma de abordar estas situaciones.
Por qué el control centralizado parece seguro (pero no lo es)
Cuando nos encontramos con cada vez más decisiones "desconcertantes" de los equipos locales, la tentación es optar por un modelo centralizado, en el que cada país tiene un poder de decisión muy limitado y necesita la aprobación del líder regional o global para casi todo.
Si esto te funciona, ¡felicitaciones! Hay muchas formas de resolver un problema :) Sin embargo, si todavía quieres probar el modelo descentralizado —empoderar a los equipos locales para que tomen sus propias decisiones—, creo que el primer requisito previo es la asunción de la intención positiva.
Cómo se ve en la práctica asumir la intención positiva
Con un proceso de selección sólido, asumirías que la empresa incorpora miembros de equipo talentosos y apasionados. Entonces es lógico guiarlos y empoderarlos para que hagan su propio trabajo, en lugar de microgestionar cada decisión a distancia.
"Asumir la intención positiva" es muy difícil al principio, pero se vuelve más fácil con la práctica. Aquí hay algunas cosas que me ayudaron:
- Deja que repose. Si tu reacción emocional inicial es intensa, resiste el impulso de responder de inmediato. Sé lo tentador que puede ser eso, lo gratificante que se siente liberar tu frustración. Pero esa sensación es pasajera y el daño puede ser duradero.
- Pregunta antes de juzgar. Muchas veces, al partir de la suposición de que un miembro del equipo debe tener razones válidas detrás de una "decisión loca", amplié mi comprensión y llegué a mejores soluciones.
- Recuerda que ellos también quieren que funcione. Tu equipo quiere que el proyecto tenga éxito tanto como tú. ¿Ese colega que no te respondió a tiempo? En lugar de asumir pereza, considera que tenía algo más urgente que atender y que te respondería en el momento más adecuado.
Una pequeña advertencia
Obviamente no soy tan ingenuo como para pensar que esto es cierto en todo el mundo, en todas las organizaciones. La política de oficina y las agendas personales existen. En lugar de desanimarme por ello, creo que ayuda entender el abanico de motivaciones para poder tenerlas en cuenta en tu enfoque.
Me cambió
Asumir la intención positiva me ha ayudado enormemente en mi vida profesional y personal. Me ayudó a crecer, a ser una mejor versión de mí mismo con el tiempo. Y espero que también te ayude a ti. Así que si todavía no lo has intentado, ¡empieza :)
¿Alguna vez asumiste lo peor sobre la decisión de un colega y resultó que estabas equivocado? Me encantaría escuchar tu historia.
Un abrazo,
Chandler

